El misterioso ajuste de cuentas contra Paco Stanley
El documental titulado Testigos: La verdad tiene voz expone nuevos detalles del asesinato de Paco Stanley. La investigación del productor Juan Carlos Uribe, disponible en Reellee TV, vincula el crimen con el Cártel de Sinaloa y con la extinta Dirección Federal de Seguridad. Las indagatorias descartan que el conductor de televisión formara parte de la red de narcotráfico o de un cartel específico. Sin embargo, los testimonios señalan que fungía como cliente y auxiliaba en tareas de lavado de dinero. Según las revelaciones, el presentador recibió cuatro millones de dólares para lavar a finales de la década de los ochenta. Stanley nunca regresó este dinero, originando un ajuste de cuentas debido a una deuda impagable.
Autores del crimen organizado
La orden del ataque provino directamente de Juan José Esparragoza Moreno, conocido bajo el alias de «El Azul». El fundador de la organización criminal decidió ejecutar la acción al considerar que el adeudo financiero resultaba imposible de recuperar. Por otro lado, el ejecutor material del tiroteo fue Carlos Acevedo, alias «El Pato». Este individuo laboró inicialmente como agente policial de la corporación federal antes de sumarse formalmente a las filas del crimen organizado. Los registros actuales confirman el deceso de este agresor material. Anteriormente, algunas hipótesis involucraban a Amado Carrillo Fuentes, jefe del Cártel de Juárez, pero las recientes investigaciones desplazaron por completo dicha versión.
Los hechos en Periférico
La agresión ocurrió el 7 de junio de 1999 al mediodía, justo después de concluir la emisión televisiva del programa matutino Una tras otra. El conductor acudió al restaurante denominado El Charco de las Ranas, ubicado sobre el Anillo Periférico, en compañía de sus colaboradores cercanos. Al terminar los alimentos, su compañero Mario Bezares permaneció dentro de los sanitarios argumentando problemas de salud corporales. Stanley y el periodista Jorge Gil avanzaron hacia el vehículo estacionado fuera del establecimiento comercial para esperarlo. En ese instante, los agresores ejecutaron el atentado directo con múltiples disparos de arma de fuego sobre la camioneta a plena luz del día.
Consecuencias del trágico suceso
El presentador estelar perdió la vida inmediatamente dentro de su propio automóvil debido a los múltiples impactos recibidos durante la balacera. El periodista Jorge Gil sufrió diversas heridas graves en el cuerpo, mientras que un civil transeúnte también falleció en el sitio. Durante varias décadas, las autoridades ministeriales mantuvieron acusaciones legales contra Mario Bezares, Paola Durante y Jorge Gil como sospechosos del homicidio. Los señalados siempre sostuvieron su inocencia absoluta frente a las acusaciones que los persiguieron socialmente durante veintisiete años consecutivos. La producción audiovisual busca aportar un cierre definitivo a las incógnitas históricas que rodean este trágico acontecimiento del espectáculo mexicano.